
Una de las imagenes que me sorprendio y me forme pronto al poco de salir pos sus carreteras de asfalto, caminos de tierra y arena, fue, los caminos y carreteras inundados de ninos que al cole iban y del cole venian. El impulso que desde la escuela primaria se ha hecho es enorme. Ninos pequenitos, cargados con sus mochilitas, muchos tambien con su azadita. A las ocho de la manana, a las doce del mediodia a las cinco de la tarde. Tres turnos para que los ninos puedan contribuir en la economia familiar pero puedan labrarse un futuro con esa mochilita y esa azada. Las calles en primer lugar estan tomadas por los ninos de primaria que van y vienen por los caminos a cualquier hora del dia. Cada pequena poblacion cuenta con una escuelita. Los ninos caminan por la carretera entre tres a diez kilometros diarios para asistir al cole. Involucrar a sus familias en la necesidad de que los ninos y ninas vayan a la escuela es una necesidad y un derecho humano, es palpable en las carreteras y pequenas poblaciones. Alli muchos tambien podran comer. Los que llegan a secundaria, son unos cuantos. Jovenes mujeres y hombres que suerte de vivir en poblaciones cercanas a los institutos de secundaria o sus familias a uno han podido enviar, prescindiendo de sus brazos. A la universidad, llegan unos poquitos. Hombres y mujeres con suenos de hacer por sus comunidades y conscientes de la situacion suya, de su pais y del resto del mundo. Ansias de ampliar conocimientos en el extranjero y en su tierra, y contribuir en su tierra y en el mundo.
En Tofo, conoci a unos ninos hijos de pescadores. Al cole ya no iban y cuidar de sus hermanitos hacian mientras sus padres trabajaban. Se acercaron sonrientes, intercambiamos preguntas y a dibujar en la arena nos pusimos. Los dibuje y escribi sus nombres en la arena. Ellos, sonrientes, no copiaron, sino que sus nombres sabian escribir. Creo que solo sus nombres, pues no escribieron nada mas en la arena. Los escribian con una sonrisa de oreja a oreja y brillo en los ojos. Imitaron mis dibujos, pero a ellos les salieron mas bonitos. Inventaron dibujos nuevos, con sonrisas, risas y emociones. Jugaban mientras no quitaban ojo de sus hermanitos que a sus espaldas llevaban y pendientes estaban de su llanto y mirando de reojo a los padres que en el mar trabajaban.
Cuando fue el momento de partir, alli los vi en la distancia, dibujando en la arena.
Me acorde de Pelillos, una nina peculiar que conoci el verano pasado. Me enseno canciones de su tierra y conmigo queria jugar. Jugamos y saltamos durante largas horas, esperando un barquito que nos debia cruzar a la otra orilla. Pelillos era de Mali. Sentada en un tronquito saque una libreta y un boli y empece a escribir su nombre que no comprendia. Le dibuje animales que si comprendia y me los pedia de regalo y se los regale. Le dije que queria que ella me dibujara algo para llevarmelo de recuerdo, pero ella me indico que no sabia dibujar. Lo intento, pero sus lineas no se conectaban. Pelillos me devolvio el boli y me pidio que continuase dibujando.
Pelillos tendria unos diez anos.
Una noche, tambien fui a saludar a un joven musico en el ultimo concierto que en Burkina Fasso fui a ver. Eran las ultimas horas que ibamos a estar alli antes de coger el avion de regreso. Hermosisima era la musica del grupo y hermosisimas sus letras. Hablaban de la emancipacion de la mujer en su pais, de los sentimientos, del amor, de sus vidas y sus esperanzas.
Fui a pedir que me anotase el nombre del grupo y saber si algo en Internet habian puesto. Algo tenian en una pagina web y una maqueta me dio. Cuando en un papel fue a escribirme el nombre y los trabajos que habian hecho, me dijo que no sabia escribir con una sonrisa dulce y timida de nino grande. Alabe su musica, anote las referencias y nos estrechamos las manos.
En Mozambique, pude presenciar las clases. Cuando un profesor de biologia, amablemente nos dejo pasar a una clase de secundaria, senti un placer inmenso y mucha verguenza.
El profesor mantenia la atencion de todos sus estudiantes, chicos y chicas y la nuestra. Tenia una voz potente y parecia un cuento su leccion sobre la clasificacion de la vida natural con ejemplos que llevaban directamente a su realidad cotidiana. Los ninos respondian a sus preguntas, contestaban si lo entendian o no y nos miraban sonrientes y nosotros a ellos. Cuando el profesor hacia alguna pregunta para ver quien lo sabia, yo, ya inmersa en la clase y sintiendome una estudiante mas, me ruborizaba porque muchas cosas que aprendi, ya las he olvidado y no sabria responder. Y a los pocos minutos, al salir de la clase, despedirnos de los ninos, agradecer al profesor su amabilidad y cerrar la puerta, me entraron enormes ganas de sentarme con ellos en el pupitre.
Y sus profesores. Iba por la carretera mirando ninos y personas, y reconocia a los profesores y profesoras al instante;;))
Mali, Burkina Fasso, Tanzania, Mozambique, escuelas de la vida de las que tanto deseo aprender y compartir lo poquito que yo se.
La sonrisa de estos ninos, pequenos ninos, yendo al cole, caminando largos kilometros en grupo o solitarios, cargados con sus mochilas y libros, azadas, con zapatitos o sin ellos, cos su ropita de cole y de campo, jugando en el patio entre risas y bailes, no se me olvidara nunca.
Verlos caminando bajo la lluvia, niebla de la madrugada, el calor sofocante del mediodia, o la oscuridad del anochecer, con el proposito de ir o volver del cole, mi alma sobrecogio. Nin@s de primaria. ¡¡¡Nin@s de primera!!!!
Dance de sourire (Video)
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