Hoy no voy a escribir yo, solo a reproducir un muy buen articulo. De esos que nos devuelven a la vida real. De esos que te hacen sentir orgulloso de que Arturo Perez Reverte sea espanol.
Porque cuando pasa por aqui por estas tierras africanas, tambien siento verguenza ajena. Asi fue en el caso del Alakrana, en el caso de los cooperantes secuestrados en Mauritania, en el caso de los programas tipo "Espanoles por el Mundo" y demas.
Dedicado a los periodistas de toda la vida:
Periodistas, Ao ninos de papa?

Un marine reparte viveres y agua entre las victimas del terremoto de ‘Cite Soleil’, suburbio de Puerto Principe. | AFP
- Mas de 20 periodistas viajaban en un avion de emergencias de la AECID
- Los periodistas habian tomado como base de operaciones el aeropuerto
- Prefieren trabajar al amparo de sus gobiernos que enfrentarse a la realidad
- Aqui no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar en las calles
- Eso si, a precios disparatados pero asumibles para quien paga en euros
Jacobo G. Garcia | El Mundo | Puerto Principe - Haiti
ASe puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Si. APuede una revista que dedica su ultima portada a los maquillajes mas sorprendentes y a las joyas que vienen para este ano enviar a un periodista para la cobertura? Si. APuede llegar alguien a la zona mas devastada del planeta sin agua, comida ni un telefono en condiciones? Si.
APuede la AECID (Agencia Espanola de Cooperacion Internacional y Desarrollo) llevar a mas de veinte periodistas dentro de un avion de emergencias? Si. APuede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada mas poner un pie en Puerto Principe al verse rodeado de negros? Si, y Apuede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con "plena seguridad" cuando solo ayer hubo tres replicas y ni la policia ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Si, y no solo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamerica, tuvo que perder un dia entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y ademas de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la television nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahi.
El jueves por la noche, junto a muchos otros informadores de todo el mundo, llego la orden de los marines de EEUU para que la prensa abandonara las instalaciones del aeropuerto de Puerto Principe, que los periodistas habian tomado como base de operaciones para realizar su trabajo. En los ultimos dias en el aeropuerto desembarcaron miles de efectivos estadounidenses cargados hasta los dientes, los aviones militares aterrizaban cada pocos minutos y el material de emergencia corria de forma frenetica por la pista pero paseando alegremente en medio de ese desmadre aparece siempre algun periodista. Y fumando.
AEn algun aeropuerto del mundo alguien permitiria una situacion asi? Pues aqui en Puerto Principe asi sucedia hasta el jueves. Hasta que fueron expulsados del aeropuerto. Pero no solo la prensa espanola sino los periodistas de medio mundo como era logico.
Pero los periodistas no tienen toda la culpa no, si no que la tiene un paternalismo estupido que hace que un senor de Moncloa tenga que aterrizar para ver si estamos bien. Aqui no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar perfectamente en las calles, eso si a precios disparatados aunque perfectamente asumibles para un senor que paga en euros. Asi que no hay necesidad de ir a robar por la noche (si, robar por la noche) la comida traida desde Espana para los equipos de rescate. Tampoco hay violencia, salvo saqueos puntuales, logicos en estas circunstancias y la electricidad no se ha ido nunca. Pero no, muchos periodistas preferian vivir bajo el cobijo de la gallina de la AECID antes que enfrentarse solos a la una ciudad destrozada de la que lo desconocen todo.
Y aprovecho para adjuntar un articulo de Arturo Perez Reverte, que lo explica todo mejor que yo:
"Hace treinta y dos anos desapareci en la frontera entre Sudan y Etiopia. En realidad fueron mi redactor jefe, Paco Cercadillo, y mis companeros del diario ‘Pueblo’ los que me dieron como tal; pues yo sabia perfectamente donde estaba: con la guerrilla eritrea. Alguien conto que habia habido un combate sangriento en Tessenei y que me habian picado el billete. Asi que encargaron a Vicente Talon, entonces corresponsal en El Cairo, que fuese a buscar mi fiambre y a escribir la necrologica. No hizo falta, porque apareci en Jartum, hecho cisco pero con seis rollos fotograficos en la mochila; y el redactor jefe, tras darme la bronca, publico una de esas fotos en primera: dos guerrilleros posando como cazadores, un pie sobre la cabeza del etiope al que acababan de cargarse. Lo interesante de aquello no es el episodio, sino como transcurrio mi busqueda. La naturalidad profesional con que mis companeros encararon el asunto.
Conservo los telex cruzados entre Madrid y El Cairo, y en todos se asume mi desaparicion como algo normal: un percance propio del oficio de reportero y del lugar peligroso donde me tocaba currar. En las tres semanas que fui presunto cadaver, nadie se echo las manos a la cabeza, ni fue a dar la brasa al Ministerio de Asuntos Exteriores, ni salio en la tele reclamando la intervencion del Gobierno, ni pidio que fuera la Legion a rescatar mis cachos. Ni companeros, ni parientes. Ni siquiera se publico la noticia. Mi situacion, la que fuese, era propia del oficio y de la vida. Asunto de mi periodico y mio. Nadie me habia obligado a ir alli.
Mucho ha cambiado el paisaje. Ahora, cuando a un reportero, turista o voluntario de algo se le hunde la canoa, lo secuestran, le arreglan los papeles o se lo zampan los cocodrilos, enseguida salen la familia, los amigos y los colegas en el telediario, asegurando que Fulano o Mengana no iban a eso y pidiendo que intervengan las autoridades de aqui y de alla -de sirios y troyanos, oi decir el otro dia-. Eso tiene su puntito, la verdad. Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero alli es mas facil que salga tu numero. Ahora y siempre. Si vas, sabes a donde vas. Salvo que seas idiota. Pero en los ultimos tiempos se olvida esa regla basica. Hemos adquirido un habito peligroso: creer que el mundo es lo que dicen los folletos de viajes; que uno puede moverse seguro por el, que tiene derecho a ello, y que Gobiernos e instituciones deben garantizarselo, o resolver la peripecia cuando el coronel Tapioca se rompe los cuernos. Que suele ocurrir.
Esa irreal percepcion del viaje, las emociones y la aventura, alcanza extremos ridiculos. Si un turista se ahoga en el golfo de Tonkin porque el junco que alquilo por cinco dolares tenia carcoma, a la familia le falta tiempo para pedir responsabilidades a las autoridades de alli -imaginense como se agobian estas- y exigir, de paso, que el Gobierno espanol mande una fragata de la Armada a rescatar el cadaver. Todo eso, claro, mientras en el mismo sitio se hunde, cada quince dias, un ferry con mil quinientos chinos a bordo. Que busquen a mi Paco en la Amazonia, dicen los deudos. O que nos indemnicen los watusi. Lo mismo pasa con voluntarios, cooperantes y turistas solidarios o sin solidarizar, que a menudo circulan alegremente, pisando todos los charcos, por lugares donde la gente se frota los derechos humanos en la punta del cimbel y una vida vale menos que un paquete de Marlboro. Donde llamas presunto asesino a alguien y tapas la cara de un menor en una foto, y la gente que mata adulteras a pedradas o frecuenta a prostitutas de doce anos se rula de risa. Donde quien maneja el machete no es el indigena simpatico que sale en el National Geographic, ni el pobrecillo de la patera, ni te reciben con bonitas danzas tribales. Donde lo que hay es hambre, fusiles AK-47 oxidados pero que disparan, y television por satelite que cria una enorme mala leche al mostrar el escaparate inalcanzable del estupido Occidente. Atizando el rencor, justificadisimo, de quienes antes eran mas ingenuos y ahora tienen la certeza desesperada de saberse lejos de todo esto.
Y claro. Cuando el pavo de la camara de video y la sonrisa bobalicona se deja caer por alli, a veces lo destripan, lo secuestran o le rompen el ojete. Lo normal de toda la vida, pero ahora con telefono movil e Internet. Y aqui la gente, indignada, dice que falta de consideracion y que salvajes. Encima que mi Vanessa iba a ayudar, a conocer su cultura y a dejar divisas. Y sin comprender nada, invocando alli nuestro codigo occidental de absurdos derechos a la propiedad privada, la libertad y la vida, exigimos responsabilidades a Bin Laden y gestiones diplomaticas a Moratinos. Olvidando que el mundo es un lugar peligroso, lleno de hijos de puta casuales o deliberados. Donde, ademas, las guerras matan, los aviones se caen, los barcos se hunden, los volcanes revientan, los leones comen carne, y cada Titanic, por barato e insumergible que lo venda la agencia de viajes, tiene su iceberg particular esperando en la proa."
Arturo Perez Reverte
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Enhorabuena, ya és hora que cada cosa se le llame por su nombre…y que abramos el telón de la vida misma…basta,de que se nos tome, por idiotas!!!…pero la realidad..también és…que muchos lo queremos o lo hemos gritado a los cuatro vientos…pero los oídos siguen sordos…esto es lo que nos toca vivir…” Las injusticias…es justo??? “…
Me ha encantado Marcos. Muy bien escogido el artículo. Ya era hora que alguien pusiera letra a lo pesamos muchos.